Aprende a decorar la habitación de invitados y deja huella como anfitrión
Cinco pasos para recuperar la vitalidad en el hogar
22 julio, 2020
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Aprende a decorar la habitación de invitados y deja huella como anfitrión

Aunque no estemos acostumbrados a recibir invitados en casa, podemos llegar a ser perfectos anfitriones con unos cuantos trucos. Y es que por encima de cualquier habilidad decorativa, lo más importante es brindar a nuestros familiares y amigos con gestos de hospitalidad y palabras de acogida, con lo que recordarán la visita con alegría.

Lo más importante es una buena planificación. Si acabáis utilizando la habitación de invitados como trastero o cuarto de la plancha, las visitas os pillarán desprevenidos. Por ese motivo, debe estar siempre despejada y ordenada. Empezaremos por elegir los muebles. Lo ideal es una cama de matrimonio, no excesivamente grande, pero que sea cómoda tanto para una persona como para dos, si es que termináis alojando a una pareja. Si no disponéis de espacio suficiente, un sofá cama es una opción perfecta, ya que de esta forma, podréis transformar el espacio muy fácilmente y utilizar también la habitación como zona de lectura o de descanso durante el día. La cama nido, con opción a otra cama oculta en su cajón, es otra elección posible y que encanta a los niños, así como las literas.

Por otro lado, tu invitado o invitada va a agradecer tener un espacio para colocar su equipaje. Para que se sienta como en casa, y si no disponéis de armario o no tenéis espacio, intenta encontrar al menos una pequeña cómoda con varios cajones, y una silla y un cesto donde dejar la maleta o el bolso. También podéis colocar un módulo de perchero para que cuelgue lo básico de su ropa. Seguro que será más que suficiente.

¿Y qué estilo elegimos? Hay tantos tipos de invitados como personas, por lo que os recomendamos un cuarto con una decoración neutra. Esto no significa que sea aburrida. Con un estilo neutro, eligiendo colores suaves y claros para las paredes, conseguiremos un aire acogedor y una sensación de serenidad que hará sentir al visitante como en su propia casa. Así, también nos aseguramos que es a gusto de todos. Una vez elegido el color de las paredes, empezaremos a llenar la estancia de calidez mediante los detalles y la ropa de hogar. La madera, los textiles naturales como el lino o el algodón –ideales para las cortinas en verano, ya que proporcionan frescor-, las alfombras de materiales como el esparto o el yute, los plaids gruesos en invierno, y muchos cojines para recostarse, harán de la estancia un recuerdo inolvidable. Además, es preciso que el ambiente del cuarto sea único y evocador. Para introducir un toque de personalidad, incluye un toque de color en los textiles –algo sutil-, un arreglo floral, un libro antiguo o un detalle hecho a mano.

La ambientación lo es todo. Si quieres dar ese toque deslumbrante a la habitación y hacer que tus invitados nunca olviden su estancia, ten previstos algunos detalles. Aprovechando la estación veraniega, puedes colocar en las mesillas de noche centros con flores y frutas para que den un toque de frescura. Las flores, las velas y los libros serán el trío ganador de la habitación y darán la bienvenida al visitante como si estuviera en su propia casa. Y si quieres ser tan displicente como en un hotel, siempre puedes dejar a mano a los invitados un pack de aseo con cepillo de dientes, champú, hidratante… ¡Y acuérdate de dejar apuntada la contraseña del wifi a la vista!

Por último, hay algunos trucos para tenerlo todo siempre a punto. En la habitación o fuera de ella, ten siempre guardado en una caja o un arcón un juego de cama y toallas para un par de invitados. Si puedes, guárdalo herméticamente y así no adquirirán malos olores. Será tu pack de emergencia si los invitados vienen de sorpresa, y lo tendrás todo a punto rápidamente. También puedes guardar plaids, mantas para la cama y otro juego de cojines para transformar toda la habitación en una más elegante y acogedora. Además, los invitados frioleros lo agradecerán. Por otro lado, no dejes el cuarto siempre cerrado. Limpia y ventílalo regularmente. También puedes perfumarlo con hierbas aromáticas para que los invitados se lleven una agradable sorpresa.