Colores y textiles: buscando la calidez en el hogar
Pisos mini con decoración maxi
7 febrero, 2021
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Colores y textiles: buscando la calidez en el hogar

Podemos tener muchos objetivos para una casa, pero uno de los principales es convertirla en un refugio al que querer regresar. Para ello nos debe aportar felicidad, bienestar, que nos dé la bienvenida y que sea un lugar donde podamos relajarnos. Para ello, ganar en calidez es indispensable. ¿Y cómo lo conseguimos? Pensando en materiales, formas, colores, textiles y complementos. Y siempre aportando nuestro estilo personal, ya que la calidez se construye en base a los detalles.

En cuanto a los colores, por supuesto la paleta de colores cálidos es la más recomendable, empezando por los luminosos como el blanco, el blanco hueso o el beige, hasta los marrones claros, terracota, ocres, tierras, rosas, rojizos… Sin embargo, hay otros tonos que pueden parecer fríos pero que calman el ambiente. Son los inspirados en la naturaleza, como el gris –mezclado con marrón para añadir calidez- o el verde olivo. Podéis apostar también por el papel pintado. Es fácil de poner y cuida las paredes. Pueden tener texturas y estampados, por lo que el ambiente resulta automáticamente más acogedor. Si no te atreves a utilizarlo prueba con una sola pared, como la del cabecero o la del recibidor.

La redondez de los muebles es un diseño que los hace más acogedores, como en el sofá o con las butacas. Las texturas tienen que ser suaves al tacto y los muebles tener aspecto de ser mullidos. En cuanto a los materiales, la estrella para añadir calidez es la madera. En mesas, sillas, en bigas, suelos, estanterías… Échale imaginación y aunque no tengas un suelo de madera podrás añadir muchos detalles en este material. En cuanto a su color, las maderas de tonos intermedios aportan más calor.

La iluminación también juega un papel fundamental en este plan para hacer del hogar un lugar más acogedor, y sobre todo en invierno, con tan pocas horas de luz natural. Para jugar con la luz, crea espacios, no solo te quedes con la luz general en una estancia. Si no, el ambiente quedará plano. Usa focos, lámparas de pie, de techo, de sobremesa… El tono de las bombillas, por supuesto, también debe ser cálido. Para las pantallas, mejor optar también por materiales cálidos y fibras vegetales, como el lino o la rafia.

Los textiles y sus texturas deben ser protagonistas en una casa acogedora. En cuanto a los materiales, las fibras naturales, el lino, la lana… son esenciales para texturizar los espacios. Tengamos en cuenta que la lana aporta mucho calor: podemos usarla en tricot, en felpa, en franela… Será muy útil sobre todo en el dormitorio. Mezclar telas y estampados es otro truco que funciona para dotar de calidez a una estancia. Y especialmente fácil es hacerlo con los cojines. La calidez no se lleva bien con lo monocromático, así que mezcla telas del mismo tono, con texturas, incluso pelo largo, o estampados de colores integrados. Los cuadros, muy estilo british, siempre funcionan.

Los detalles no podían faltar para completar la decoración. Y tenemos mucho donde elegir. El fuego es lo más cálido que tenemos el poder de añadir como decoración, y si no tenemos la suerte de contar con una chimenea, siempre podemos optar por colocar velas por doquier. Llenarán el espacio de fuerza y luz acogedora. Los plaids en los sofás y las camas aportan el tono cálido necesario y movimiento a las estancias, además de un toque de contraste. Muestra lo que te gusta a través de cuadros y libros. Con marcos de madera o dorados, los cuadros serán más cálidos. En cuanto a los libros, incluso puedes revestir una pared entera si tienes espacio para poner una estantería. Esos pequeños detalles son los que marcan la diferencia, porque hablarán de ti. Además, las plantas y las flores llenarán de vida los espacios. Dedícales un rincón para ellas o colócalas estratégicamente por toda la casa –como centro de mesa, en jarrones…-. Notarás la diferencia.