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Cómo evitar errores comunes en decoración

A la hora de abordar la decoración o la redecoración de una casa siempre hay momentos de duda y estrés, sobre todo al principio. ¿Por dónde empiezo? ¿Estaré tomando la decisión correcta? Y es que si no planificamos al principio la decoración, se pueden acabar cometiendo errores muy comunes que pueden borrar la maravillosa idea que teníamos en mente. Hay mucho en qué pensar y es fácil equivocarse. Pero, por suerte, con algunas recomendaciones, siempre podéis evitar o corregir esos fallos. Atentos a estos consejos.

La decoración debe pensarse en conjunto. De nada sirve tener unos muebles y ropa de hogar estupendos si los suelos y las paredes no van acordes con el resto o están deteriorados. Así que, antes de ponerte a decorar, empieza por hacer los arreglos que sean necesarios. Como cuando se trabaja en un cuadro, hay que pensar en las distintas capas de la decoración. El uso del color también es una cuestión que nos puede traer de cabeza, y hay que tener en mente algunas cuestiones sencillas. Es bueno darle una cierta continuidad a los espacios, pero pintar todas las habitaciones del mismo color no es recomendable, ya que elimina la posibilidad de crear y separar ambientes. Elige una paleta de color y así conseguirás unir estilos, pero conservando la personalidad de cada espacio.

Otro error conocido a la hora de pintar es utilizar colores fríos y oscuros en habitaciones pequeñas o con poca luz. Es mejor reservar esos colores para espacios más amplios y luminosos. ¿Y cuántos colores podemos introducir en una habitación? Con la regla de los tres colores casi siempre acertaréis. Aparte de los colores complementarios, como el blanco, podéis elegir un color principal, uno secundario y otro que contraste para los detalles.  Tenéis que comprobar que encajen entre sí, pero de esta forma conseguiréis el equilibrio en el conjunto de la habitación, tanto en la pintura, como en el mobiliario y el resto de elementos para vestir la casa.

Con el mobiliario también se pueden cometer muchos fallos, por eso es una de las tareas más difíciles de planificar. No cometas errores con el tamaño y mide muy bien el espacio disponible y las zonas de paso alrededor de ellos, imprescindible para poder circular por la casa sin incomodidad. A la hora de elegirlos, ten en cuenta también su practicidad y pregúntate si es lo que necesitas. Hay que tener en cuenta que otro de los errores típicos en decoración es dejarse llevar por las tendencias del momento –o solo por la estética- sin pensar en nuestras necesidades y en el estilo del conjunto de la habitación o la casa. También es habitual, tanto al amueblar como al decorar en general, elegir todos los elementos del mismo estilo y todo a juego. Se trata de una práctica anticuada. Desde hace unas cuantas décadas, la decoración se basa en la creatividad y la mezcla para crear un espacio personal y acogedor. Todo con equilibrio. Así, arriesgar demasiado poco también puede convertirse en un error de decoración.

Otro problema lo podemos tener con la iluminación si no la planificamos bien. Y debemos trabajarla teniendo en cuenta la disposición de los muebles en el espacio. Por ejemplo, si queremos un rincón de lectura que necesite una luz puntual. Varios puntos de luz ayudan a crear ambientes y complementar a la luz principal. Es importante tener un plan para no tener después un lío de cables perdidos por el suelo o las paredes.

Llega el momento de vestir la casa. Empezamos a elegir las telas que darán verdadera vida al hogar. En los cojines y almohadas se lleva el contraste y la mezcla. Pero de nuevo hay que prestar atención, ya que también podemos cometer errores habituales al mezclar estampados, texturas y colores. Para asegurarte, incluye estampados y texturas diferentes sin pasarte, y si quieres mezclar varios motivos, intenta que sean de la misma gama cromática. Pero no te preocupes. Lo bueno de estas telas es que son fáciles de intercambiar y hay mayor margen para experimentar sin miedo. Si tu plan es redecorar la casa, actualiza textiles, mezcla, y le darás un giro a tu decoración. Otro fallo consiste en elegir las cortinas sin pensar en nuestras necesidades. Por ejemplo, si quieres evitar alergias, elige tejidos naturales como el lino o el algodón. Otras como las de tejidos sintéticos, son más fáciles de mantener si disponemos de poco tiempo.

Por último, hay que tener en cuenta los detalles y resto de elementos decorativos. Recargar los espacios es uno de los problemas más habituales –estanterías llenas de figuritas, fotos, elementos que no casan…-. Las paredes vacías tampoco son recomendables, ya que aportan frialdad y una sensación de impersonalidad. Si lo necesitas, invierte en almacenaje, y deja a la vista una decoración sencilla, cálida y con tu toque de estilo. En cuanto a elementos como los cuadros, es importante recordar que estén en proporción con el lugar que ocupan –cuadros pequeños para un gran espacio de pared o a la inversa-. Y sobre todo recuerda que nada es para siempre. Con estos consejos y pequeños cambios siempre podrás darle a tu hogar el aspecto que quieras.