Decoración a los pies de la cama
Creando rincones propios
30 octubre, 2018
Dale una segunda vida a tus telas: ideas y manualidades
28 noviembre, 2018
Mostrar todo

Decoración a los pies de la cama

En otra ocasión os hablábamos de una manera de hacer brillar el dormitorio con unas ideas Do It Yourself hazlo tú mismo- para el cabecero de la cama muy fáciles y originales. Por eso, esta vez, queremos completar esa inspiración mostrándoos algunas ideas que dejan claro que la otra parte de la cama también tiene multitud de posibilidades de decoración. Además, conseguiréis una sensación de mayor calidez en el cuarto, una buena dosis de originalidad y, dependiendo de los elementos, características muy útiles en el día a día. Y es que el típico mueble del pie de cama, aunque era muy común en épocas pasadas, ha conseguido reinventarse con muebles originales o con estilos que van desde lo más moderno hasta lo vintage.

Para este tipo de decoraciones, es importante seguir el propio estilo y sentirse cómodo, ya que el dormitorio es la parte más privada y personal del hogar. Por eso, os hablaremos de varias opciones. Una de las más comunes es colocar un asiento a los pies de la cama. Para los más sofisticados, recomendamos sillones, sillas o divanes tapizados o forrados con terciopelo o estampados. Esto hará destacar la pieza, así que para no recargar el dormitorio, es mejor optar por colores más discretos en el resto del cuarto, también en la ropa de
cama.

Por otro lado, si os divertís con los estilos distintivos y originales y tenéis bastante espacio, podéis probar a crear un rincón especial con un sofá, algunos taburetes o pufs e incluso una mesita baja. Las combinaciones son infinitas. Será perfecto como lugar de lectura o de reunión, o para ver cine si tenéis la televisión justo enfrente de la cama. También podéis echar un vistazo a nuestro anterior post para inspiraros con más rincones de este tipo en vuestra casa.

Pero para quien prefiera empezar por algo más discreto, el pie de cama puede ser un pequeño mueble o un elemento simple. Como ideas: un par de maletas antiguas colocadas una sobre otra a modo de mesita baja, aquel mueble antiguo al que llevas tanto tiempo buscándole hueco en casa, o incluso un taburete –preferiblemente que tenga un diseño robusto- con alguna planta o libros encima, bastará para marcar el espacio. Por otra parte, el estilo rústico os dará también mucho juego al elegir el pie de cama, ya que se adapta a casi cualquier tipo de decoración. La madera es la protagonista en este caso, con muebles en forma de banco o banqueta, que tienen una gran utilidad como librería, o arcones de madera que además tienen la doble función de mesita baja y lugar de almacenaje.

En este sentido, añadir más elementos de almacenaje es una manera muy funcional de decorar, y a nosotros nos encanta. Por ejemplo, combinando un viejo baúl con los colores de tu dormitorio, añadiendo cajoneras o cómodas, un zapatero, o colocando varias cestas de mimbre o tela a los pies de la cama para guardar la ropa o las mantas rápidamente. También puedes crear unidades de almacenaje tú mismo uniendo varios palets, una idea estupenda para guardar los libros que queremos tener más cerca.

Y para los adictos al trabajo, otra idea es convertir el pie de cama en un escritorio. ¿Cómo? Un panel alto, preferiblemente del mismo material que los muebles que vas a poner detrás, será la separación ideal para definir los espacios, pero dándole aun así continuidad como pie de cama a la zona de escritorio, la cual solo necesita de una mesa espaciosa y un asiento.

Para completar la decoración, conviene también combinar la ropa de hogar. Las mantas y los plaids como el de Galia y el Tribal que tenemos en La Huerta se suman al conjunto creando una continuidad visual y decorativa colocándose extendidas al final de la colcha o el edredón, o sobre el propio mueble o elemento que hayamos puesto a los pies. Para los muebles más robustos, como baúles, arcones, bancos o sofás, decorar la superficie con telas y cojines es una apuesta segura para dar un plus de calidez al espacio de la cama.

Después de estas ideas, prueba a dejarte llevar por la inspiración y experimenta con diferentes combinaciones de muebles, telas e intensidades de color. Recuerda que el contraste siempre es un elemento ganador.