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Prepara tu rutina y tu habitación para un mejor descanso

Dormir y descansar bien es imprescindible para tener una buena salud. Cuando dormimos, nuestro cuerpo regenera nuestro cuerpo y nuestra mente. Pasamos un tercio de nuestra vida durmiendo, y no es un tiempo perdido, ya que al hacerlo se producen cambios en nuestro organismo que influyen en nuestras funciones vitales. Nuestro cuerpo se regenera, consolidamos la memoria y desconfiguramos redes neuronales que podrían ser perjudiciales para nuestra salud mental. Sin embargo, a veces nos levantamos con sensación de no haber dormido bien. Dos de las claves para evitarlo es mantener un horario constante y eliminar posibles obstáculos para el descanso. ¿Cómo lo conseguimos?

Nuestra casa es nuestro refugio particular, y dentro de ella, nuestra habitación es nuestro lugar seguro de descanso, donde hemos de sentirnos más a gusto para que el sueño venga a nosotros sin esfuerzo. Por eso, tal vez tengas que adaptarla o revisar varias cosas de ella para comprobar que puede darte un buen descanso. También la decoración influye.

Somos seres visuales, y la psicología del color tiene mucho que ver con el descanso. Si te cuesta dormir, elimina de la vista los colores estridentes en tu habitación y opta por tonos suaves y apagados. Añade plaids y cojines para dar textura y empaque al dormitorio, y también dar la sensación de mayor comodidad. Hazte también con luces regulables con las que puedas tener luz cálida a la hora de acostarte. Créenos, ayudará. Y hablando de luz… ¿Seguro que tu cuarto se queda completamente a oscuras? Si no, en La Huerta puedes encontrar cortinas opacas o doble cortina para evitar que entre la luz de las farolas o del sol, si es que duermes por el día.

La ropa de cama también es fundamental para encontrar el descanso. Si no estás abrigado y caliente cuando te metes entre las sábanas, te costará mucho más dormir. Por eso para esta estación recomendamos sábanas de invierno –con tejido de termolina o de franela, por ejemplo-, edredones y nórdicos. También mantas para dar un extra de calidez. Y por supuesto, hay que escoger un buen colchón y cambiarlo cada ocho años. No nos acordamos de él, pero puede ser clave en un buen descanso. Hay que probarlo y elegir el que más te convenga, ya sea de látex, muelles o viscoelástica. Como toque añadido, tener un cuarto ventilado, ordenado y tener algunas plantas en la habitación son pequeños detalles que nos pueden dar sensación de paz y recogimiento.

Y como rutina propia para el descanso, no hay grandes secretos. Llevar una vida saludable es especialmente útil a la hora de conciliar el sueño. Por ejemplo, manteniendo un horario constante de sueño y evitando dormir de día, haciendo ejercicio, con una dieta equilibrada y bebiendo mucha agua. Pero hay muchos trucos para evitar momentos de insomnio. Evita los televisores en la habitación, tampoco tengas la agenda de trabajo a mano. Toma un baño relajante antes de acostarte o una ducha caliente, ya que eso le comunicará a nuestro cuerpo que se acerca la hora de dormir. Y puede parecer evidente, pero varios estudios han demostrado que al dormir con calcetines se duerme mejor. Aleja los despertadores luminosos y los posibles ruidos, y tienes que evitar usar dispositivos electrónicos como el móvil o el ordenador al menos una hora antes de acostarte, porque pueden afectar a la calidad del sueño, y su luz azul puede interrumpir el ritmo circadiano.