Siete pasos para una limpieza a fondo en el hogar
Cómo conseguir un ambiente perfecto en la habitación de tu bebé
18 marzo, 2020
Mostrar todo

Siete pasos para una limpieza a fondo en el hogar

Cualquier experto en limpieza nos dirá que limpiar la casa día a día es más fácil para mantenerla que empezar de cero. Sin embargo, estos días de confinamiento podemos aprovechar para realizar una limpieza a fondo en el hogar. Pero, ¿por dónde empezamos? Aquí te damos las claves para dejar una casa impecable recordando aquello a lo que no prestamos tanta atención durante el año.

  1. Polvo y ácaros. Retirar el polvo de la casa es el primer paso imprescindible para empezar con una limpieza a fondo. Ahora que estamos encerrados en casa y ventilamos menos –algo que también hay que tener en cuenta-, los ácaros y el polvo pueden acumularse fácilmente. Lo mejor es que barras a fondo y luego pases el aspirador por toda la casa, lo que acabará definitivamente con el polvo. Además, esta vez podemos involucrar a toda la familia y llegar hasta los rincones más insospechados, donde se acumulan los microbios. Deja que te ayuden a mover los muebles y no descuides rincones como estantes altos o la parte superior de los armarios, las juntas, y por supuesto, pomos e interruptores. 
  2. Superficies perfectas. Para limpiar superficies como la cerámica o los azulejos, basta con un paño con limpiacristales. Pero si nos encontramos con suciedad incrustada, mejor será pasar una esponja suave con lavavajillas, aclarar y finalizar con el limpiacristales, que dará brillo a la superficie.
  3. Tirar y guardar. Aprovecha la limpieza a fondo para deshacerte de aquello que no usas o crees que ya no vas a necesitar, ya sea ropa, textiles de hogar u objetos cotidianos. Piensa que guardar o tirar aquello que no usas te hará ganar en espacio y armonía en casa.
  4. Lavar la ropa de hogar. Esta será una de las tareas más arduas. Visillos, cortinas, almohadas, edredones, mantas, cojines, fundas de sofá… Organízate por habitaciones y no te dejes vencer por el estrés. Y aprovecha para pedir ayuda a la familia si lo necesitas. En el dormitorio, puedes lavar la ropa de cama y el cubrecolchón a máquina, sin subir de los 40 grados. Para proteger los colores, recuerda darle la vuelta a la funda de almohada y a la funda nórdica. Para las mantas y plaids, leer la etiqueta y seguir las recomendaciones del fabricante es fundamental. Pero lo más normal es que se laven en el programa de prendas delicadas, y sin centrifugado. Para las almohadas, también es aconsejable no lavarlas a más de 40 grados.
  5. Sin olvidarse de los colchones. Este es un buen momento para cuidar de nuestros colchones, que muchas veces dejamos abandonados en las limpiezas generales. Si por ejemplo han aparecido manchas de humedad, uno de los trucos más utilizados es rociar el colchón con una mezcla de bicarbonato de soda y especias y plantas (por ejemplo canela y vainilla o tomillo y lavanda). Después, se deja actuar toda la noche y finalmente se aspira a fondo. Aprovecha también para ventilarlo dejándolo si puedes durante 12 horas junto a una ventana. Pasa también el aspirador y lava el resto de manchas con un jabón neutro mezclado con agua. Y si hace más de tres meses que no le das la vuelta al colchón, ahora es el momento ideal para hacerlo.
  6. Cuidando de la vajilla y la cubertería. Si tienes una vajilla de porcelana, lo mejor es limpiarla con agua jabonosa
    con unas gotas de amoniaco. En cuanto a la cubertería, si quieres mantenerla como el primer día, asegúrate de lavarla siempre a continuación de usarla, con agua no muy caliente y sin recurrir a productos abrasivos o estropajos que puedan rayar su superficie.
  7. Adiós a los malos olores. Si tienes zonas de la casa con presencia de malos olores, lo mejor es que utilices un recipiente o bolsita de tela con unos granos de café o de anís. Verás cómo cambia.